martes, 24 de junio de 2014

Hidratos de Carbono y el "Sube y Baja de la Glucosa"


En la actualidad las investigaciones señalan que existen varios factores que hacen que un alimento sea más o menos “engordante” y más o menos saludable.
Por ejemplo, los quesos tienen proteínas de alta calidad, son ricos en calcio, pero no es lo mismo un queso descremado que uno entero.
Por otra parte la cocción y combinación de grasas y/o proteínas de los alimentos, la fibra, la acidez y la combinación de alimentos de Alto Indice Glucémico (IG) con otros de Bajo IG también influyen.  
El Indice Glucémico representa cómo aumenta el azúcar en sangre (glucemia) luego de ingerir un alimento que contiene hidratos de carbono.
El IG, según su valor, se clasifica en bajo, medio o alto.

Aquellos hidratos de carbono que se absorben rápidamente tienen un IG más alto porque producen una suba de la glucemia rápida y alta, y a su vez, son más calóricos. Algunos ejemplos son pan blanco, papa, arroz blanco, harinas blancas y sus derivados, golosinas, azúcar, miel, gaseosas.

En cambio, aquellos que se absorben más lentamente producen una suba menor y más lenta, son los que tienen IG más bajo y, por lo tanto, son menos calóricos. Entre ellos se encuentran las hortalizas, frutas frescas y secas, legumbres, semillas y cereales integrales.


El ritmo de absorción de los hidratos de carbono es importante para la salud de todos, sobre todo para las personas que desean bajar de peso y para los diabéticos.
Una de las ventajas comprobadas del consumo de alimentos con bajo IG es que evita la elevación brusca de la glucemia, perjudicial para las arterias que, además, se acompaña de una menor liberación de insulina, hormona que facilita el depósito de grasa en el cuerpo y aumenta el apetito.
Los alimentos con bajo IG:
  • Otorgan saciedad
  • Disminuyen el apetito
  • Disminuyen el riesgo de desarrollar diabetes y enfermedad coronaria
  • Disminuyen la grasa de la sangre
  • Mantienen los vasos sanguíneos elásticos. Reducen la formación de placas que causan rigidez a las arterias (ateroesclerosis)

Existen factores que influyen en el IG de un alimento. Uno de ellos es la cocción; cuanto más cocinamos un alimento mayor es su IG, por lo tanto no es lo mismo una zanahoria rallada que cruda o el arroz hervido durante 6 minutos que hervido durante 16 minutos.
Lo mismo ocurre con las pastas; si son al dente tendrán un IG menor que si no lo son.
La fibra de los vegetales es otro factor favorable, pues retrasa el vaciamiento del estómago y enlentece su absorción.

La acidez de los alimentos también retrasa el vaciamiento gástrico, provocando una digestión más lenta que favorece la saciedad y disminuye el IG. Esto se puede lograr agregando limón o vinagre a las comidas.

Por lo tanto, si deseás tener un peso saludable y que tu glucosa se mantenga en los valores normales, no focalices tu atención solamente en las calorías.

  Prof. Nancy Romeo (h) Inst. en Alimentación, Salud y Activ. Física    





domingo, 22 de junio de 2014

Chau cigarrillo!!!

      Durante mucho tiempo el tabaquismo fue considerado un “mal hábito”, entendiéndolo simplemente como una costumbre adquirida y no una enfermedad.
      Sin embargo, se llegó a la conclusión de que se trata de una adicción como en el caso de cualquier otra droga. Su consumo es legal y aceptado universalmente, por lo que resulta la droga de abuso más difundida del mundo.
      Es la única epidemia promovida y publicitada mediante todas las técnicas posibles de la propaganda y a través de todos los medios de comunicación masivos.
      Además, es la única adicción que enferma tanto al que fuma como a quienes lo rodean (fumadores pasivos).



      Es la principal causante de enfermedades y de muerte prevenible a nivel mundial. Cada 8 segundos muere una persona en el mundo por tabaquismo. En Argentina se considera que hay entre 8 y 10.000.000 de fumadores y fallecen aproximadamente 40.000 personas por causas vinculadas con el tabaco, principalmente afecciones cardiovasculares, cancerígenas y respiratorias. De esas personas, 6.000 son fumadores pasivos.
      
      A pesar de estos datos irrefutables, los intereses económicos de las grandes empresas tabacaleras –unidas a intereses políticos- han intentado impedir la implementación de leyes que protegieran a la población de esta droga.
      Recién en 1992 el Congreso sancionó una norma que prohibía la publicidad y la venta de cigarrillos a menores y restringía los lugares en los que se podía fumar.
      Aquella ley fue finalmente vetada por el presidente Carlos Menem porque “se perjudicaba a las economías de las provincias tabacaleras”.
      Posteriormente se fueron sancionando diferentes normas en algunas provincias y en la Capital Federal, pero hubo que esperar hasta junio del 2011 para tener la Ley Nacional AntitabacoEn noviembre del mismo año en la ciudad de Buenos Aires se promulgó una ley que prohíbe fumar en todos los espacios públicos cerrados, terminando con las excepciones que permitían hacerlo en determinados sectores.
      Estas leyes tienen una importancia fundamental para la protección de la salud de la población, pero por sí solas no terminan con este problema. Son necesarias pero no suficientes, ya que consideramos al tabaquismo como una enfermedad crónica y recurrente sustentada en una triple dependencia: física, psicológica y social. Las normas legales sólo influyen sobre el ámbito social.

      Cuando hablamos de dependencia física nos referimos al efecto químico de la nicotina que actúa sobre ciertos neurotransmisores (como la dopamina y la norepinefrina) que producen la necesidad de fumar y el tan temido síndrome de abstinencia. Recordemos que la nicotina es tan adictiva como la cocaína y la heroína. Hoy en día existen fármacos avalados científicamente que reducen los síntomas de la abstinencia, como es el caso del bupropión o la vareniclina.
      
      La dependencia psicológica se produce a través de un comportamiento aprendido. Poco a poco el cigarrillo se va incorporando a la personalidad del fumador formando parte de sus gestos, costumbres y auto-imagen, haciendo del “fumar” un estilo propio de vida. Para muchos fumadores, renunciar al tabaco es perder identidad. Para superarla es necesario conseguir un cambio interno en la relación con el tabaco, entendiendo qué lugar singular ocupa el cigarrillo en la vida de cada fumador.

      Teniendo en cuenta que se trata de una adicción –prevenible, controlable y tratable- es posible acudir a un tratamiento de cesación tabáquica para poder trabajar los aspectos químicos y psicológicos. Sólo es cuestión de proponérselo.
      En Vientos de Salud pensamos que el dejar de fumar, al igual que la alimentación saludable, la actividad física y el desarrollo personal contribuyen a una mejor calidad de vida. Consideramos que sería muy bueno que aquellos que fuman y desean tener una vida más plena y saludable intenten reflexionar sobre estos temas y se animen a decir “¡Chau cigarrillo!”.


                                                                      Lic. Marcelo Bragiola

sábado, 14 de junio de 2014

Esferodinamia, un soporte "redondo" para la columna.

La esferodinamia es un trabajo corporal que utiliza el soporte de pelotas, balones o esferas de diferentes tamaños. 
Actualmente los fisiobalones se popularizaron y están rebotando por todo el mundo. Constituyen una herramienta de gran utilidad para kinesiólogos, terapeutas y profesores de actividad física en el tratamiento, prevención y rehabilitación de problemas posturales y motrices. También es muy difundido su uso como elemento auxiliar en  yoga, expresión corporal, danza y la preparación atlética de diferentes deportes.
La ductibilidad de las esferas permite entrenar sistemas de órganos que brindan soporte al cuerpo, ayudando a rehabilitar y ampliar los rangos de movimiento. Al sentarnos sobre la esfera, nos proporciona un soporte blando para la extensión de músculos y ligamentos. Permite que las vértebras se acomoden sin la presión que la gravedad ejerce en posición vertical y facilita que esa misma fuerza empuje al cuerpo hacia la pelota brindándole estabilidad y la posibilidad de extender la columna hacia sus dos extremos: el cráneo y el coxis, además de lograr proyectarla hacia el espacio a través de las extremidades.
La forma esférica y el sostén que brinda la pelota invitan a la extensión de los tejidos de conexión, entre ellos los ligamentos, que se realiza de un modo intenso y profundo. Permiten la apertura de espacios internos necesarios para que los discos intervertebrales se reacomoden en su espacio. Estos tejidos fibrosos, con su consistencia mullida, brindan amortiguación y protección a las estructuras óseas, a la vez que posibilitan una mayor continuidad del movimiento.

En la práctica es indispensable el respeto y el cuidado de las posibilidades que presenta cada persona. A partir de encontrar más comodidad y confianza, la esferodinamia propone el desarrollo progresivo de las cualidades físicas del individuo.

Además, esta técnica nos permite ampliar rutinas de movimiento, incrementando la fuerza y flexibilidad muscular, aumentando la elastidad en las  articulaciones de todo el cuerpo y la columna vertebral. Como consecuencia mejora el estado muscular, la coordinación, la economía y la fluidez en los movimientos, enriqueciendo nuestra capacidad para utilizar los músculos justos para el movimiento justo.
En las embarazadas el trabajo corporal con las esferas facilita la toma de conciencia de los cambios del eje postural, previniendo molestias en las zonas lumbar, dorsal o cervical de la columna.
La inclusión de estas como preparación para el trabajo de parto constituye un valioso tributo. Propician movimientos fluidos y orgánicos al entregar el peso a los balones para descomprimir la presión del feto sobre la pelvis y facilitar su descenso. Incorporan recursos posturales, aumentando la capacidad respiratoria durante el proceso de dilatación. Facilitan una mayor conexión con el mundo interno del bebé, brindando una vivencia del parto más plena y participativa.
 El aporte de las esferas al trabajo corporal durante el post parto es de gran valor. Se tonificarán las cadenas musculares anteroposteriores en beneficio de recuperar el eje postural y adoptar posiciones cómodas para amamantar.
A partir del contacto con los balones de diferentes tamaños la reciente mamá percibirá claramente los bordes de su cuerpo, facilitando la conciencia de su imagen corporal.
La propuesta es
reencontrarse con su cuerpo para disfrutar de la crianza del bebé desde una mayor disponibilidad corporal.
En definitiva, sin discriminación de edad, etapa biológica o condición física, apoyarse, alinearse, rebotar, rolar, girar, balancearse, “desplomarse” y relajarse sobre la pelota nos permite abrir posibilidades a nuevos intentos y expresiones del MOVIMIENTO.
Nancy Romeo (h)
Inst. en Alimentación, Salud y Activ. Física


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miércoles, 11 de junio de 2014

La cuestión de los límites en los problemas alimentarios


      Cuando hablamos de un límite desde el punto de vista geográfico, decimos que se trata de “una línea convencional que separa dos territorios contiguos...”.
      Si lo tomamos desde lo psicológico decimos que el límite implica la posibilidad de discriminar, de separar, de diferenciar.
      Podríamos considerarlo como un borde, una muralla de contención que evita la caída al vacío.
      El límite organiza, ordena, permite, sirve como referencia o marco...

      En muchas patologías -como en el caso de las adicciones y los trastornos de alimentación- se ponen en evidencia problemas en relación a la ley y los límites a nivel personal y familiar.
      La ley implica el “no todo”, “todo no se puede”, e instaura “lo no permitido” y “lo permitido”.
      Su instauración e internalización no se producen de un día al otro, sino que implican un largo proceso que comienza con las primeras experiencias infantiles, donde las figuras de mamá y papá -o sus sustitutos- son fundamentales.
      La primera relación del niño que llega al mundo es con su madre, quien juega un papel de “amparo”, de garantía de su integridad. Cuando el bebé es comprendido en sus necesidades y siente que recibe aquello que lo satisface, se gesta en él un sentimiento de confianza.

      La presencia del padre es fundamental. Su función principal consiste en personificar la Ley, que pone límites.
       Promueve la separación e individuación del hijo en relación de la madre. Cuando satisface adecuadamente las exigencias de su papel, interfiere en la díada madre-hijo, permitiendo el acceso al mundo simbólico. El símbolo funciona siempre como “mediador”, como un eslabón entre lo anhelado y la satisfacción. Por ser mediador, impone una demora por más breve que esta sea. Su déficit se relaciona con la avidez oral y la necesidad de los adictos de calmar instantáneamente sus deseos: “¡Ya mismo o nunca más!”.
      Con el paso del tiempo el niño podrá experimentar su voluntad autónoma y diferenciar así entre “yo” y “tú”, “lo mío” y “lo tuyo”. Poco a poco se van enmarcando límites.

      ¿Qué ocurre con esto en la adolescencia? La adolescencia señala un proceso sumamente difícil; es la crisis por excelencia y su resolución va a estar fuertemente condicionado por lo resuelto en los primeros años de vida. Atravesarlo exitosamente no depende solamente de la historia del adolescente, sino también de la interacción entre los miembros del medio en que vive, especialmente la familia.

      Generalmente el comienzo de los problemas relacionados con las adicciones y los trastornos de alimentación se da en la adolescencia, donde el entorno familiar presenta características narcisísticas. Se trata de familias que intentan mantener la aglutinación como ideal de familia. Justamente esto suele evidenciarse en cierta carencia de límites discriminatorios entre el otro y yo, en la pérdida de la intimidad y en la presencia de roles desdibujados.
      Privados de su posibilidad de actuar separados, o huyendo por temor a una relación simbiótica, tienen una fuerte dependencia recíproca.
      
Lo expresado anteriormente no significa que la persona con problemas alimentarios o de adicción posea una “familia tipo” cuya interacción genere necesariamente este tipo de patologías. Sí se puede mencionar una serie de características familiares (como las mencionadas) que se dan en forma frecuente en los hogares donde se han gestado chicos con problemas de este tipo y que también han podido gestar otros que no lo son. Además, hay que recordar que intervienen numerosos factores, ya que hay una multicausalidad en el origen de estos trastornos.

      En el tratamiento de pacientes con problemas relacionados con trastornos de la alimentación o adicciones es muy importante trabajar sobre estas temáticas, con un abordaje no sólo individual sino también familiar. Con una terapia adecuada es posible superar estos trastornos.

Lic. Marcelo Bragiola

lunes, 26 de mayo de 2014

Masoterapia


Todos nosotros hacemos uso del masaje instintivamente. Cuando nos duele una parte del cuerpo, colocamos nuestras manos automáticamente en la parte dolorida e intentamos procurarnos alivio haciendo unos movimientos circulares y suaves.
El masaje es uno de los métodos curativos naturales más viejos de la humanidad. Desde hace miles de años se alivian enfermedades tocando el cuerpo con las manos.
Una sensación corporal  completamente nueva puede producirse por un masaje del cuerpo completo, “¡Por fin me encuentro bien en mi pellejo!”.
El masaje colabora en el cuidado de la salud y en la prevención de diferentes patologías.

El masoterapeuta entrenado libera y trasfunde una energía positiva que puede tener un efecto bienhechor en el estado físico y espiritual del paciente.
Además de las "sobrecargas" crónicas, provocadas por ejemplo, por determinadas actividades diarias o profesionales, los procesos anímicos se manifiestan en el cuerpo. Posiblemente con cansancio, dolores musculares etc. Contrariamente ocurre cuando el cuerpo está herido, o lo hemos esforzado excesivamente, nuestra reacción anímica (psíquica) revela miedo, tristeza o depresión.
Para nosotros es fundamental esta unidad entre cuerpo, espíritu, mente y el medio que te rodea. Por este motivo los masajes sedativos y relajantes procurarán sanar tu cuerpo, así como el diálogo y la escucha atenta se transformarán en "masajes para el alma".

Nancy Romeo (h) Inst. en Alim. Salud y Activ. Física

lunes, 19 de mayo de 2014

La mayoría de los chicos va a la escuela sin desayunar, lo que baja su rendimiento.

   
 Remolonear 15 minutos más en la cama, vestirse a las corridas y salir sin casi nada en el estómago ya sea  al trabajo o a la escuela es un hábito cotidiano. Los chicos están reproduciendo una costumbre de adultos que pone en peligro su salud. Sólo uno de cada diez chicos en edad escolar toma un desayuno nutricionalmente completo en su casa antes de ir al colegio. 
     La mayoría  de los chicos va al colegio sin desayunar, mientras que generalmente los adolescentes saltean comidas y abusan de grasas saturadas. La combinación es una receta infalible para que la generación que hoy crece se llene de  personas obesas, con diabetes tipo II, que padezcan accidentes cerebro vasculares y propensas a tumores. Paralelamente, en el país abunda gente que cae en la condición de “obeso desnutrido”, con bajo rendimiento escolar y laboral.

    La excusa más habitual es la falta de tiempo. Hacemos todo por dormir más y creemos que quedarnos media hora más en la cama nos va a ayudar a no dormirnos durante el día. Nada más errado ya que durante las horas en que dormimos nuestro cerebro sigue funcionando y consumiendo glucosa, su principal combustible. Por lo tanto al no desayunar no reponemos el combustible que necesitan nuestra neuronas y estaremos somnolientos.
     Los chicos, en pleno período de crecimiento y desarrollo gastan mucha más energía que los adultos. La energía se las provee el alimento, por lo tanto no alimentarse a horario y adecuadamente no tarda en hacerse notar. Después sucede que los chicos tienen problemas de atención o les cuesta concentrarse y se los termina derivando a la psicopedagoga, al oftalmólogo, al psicólogo. Y lo que necesitan es alimentarse correctamente.
     La falta de glucosa en el cerebro trae como consecuencia síntomas como mal humor, dolor de cabeza y  en el corto plazo consecuencias cognitivas como pérdida de la memoria, la fluidez verbal y la capacidad de atención. Y en el largo plazo, costumbres poco saludables que multiplican patologías.
     Los fracasos escolares y algunas enfermedades como la anemia son directamente proporcionales a la falta de educación alimentaria, especialmente en lo que toca al desayuno. Corroborando esta presunción, el Hospital Ricardo Gutiérrez dio a conocer algunas cifras y realidades de un fenómeno en avance: el déficit en el aprendizaje y atención combinado con niveles elevados de colesterol total y obesidad.
   También la desnutrición franca o encubierta y el exceso de grasas en la dieta están abriendo las puertas a un crecimiento explosivo de futuros males cardiovasculares en la Argentina.
    También se observa osteoporosis en la menopausia o embarazo, por déficit de calcio”.
   
El escaso porcentaje de los chicos que desayunan, lo hacen de manera incorrecta, tomando sólo café o mate cocido, sin lácteos, cereales, frutas y semillas”.

     Los chicos con sobrepeso generalmente no desayunan, empiezan el día con golosinas que compran en el quiosco del colegio. Estas debido a su contenido de grasas y azúcares, brindan un poco de energía para la actividad física inmediata; pero si de aprendizaje o alto rendimiento se trata, se necesita otra clase de nutrientes, como las proteínas, vitaminas y minerales”.
Siempre que se evaluó el rendimiento de una persona no sólo en materia escolar sino también en actividades manuales y tareas administrativas, la falta de un desayuno aumentaba el número de errores cometidos y de dificultad para concentrarse en lo que se estaba haciendo.
    
Las soluciones no llegarán salvo que la familia se organice de manera correcta, muy a contracorriente de un medio social que tiende a desorganizarla.”Sabemos que muchas madres trabajan, pero un ligero cambio de horarios podría lograr que toda la familia desayune bien. Otra de las soluciones es que las mamás se junten para solicitar al colegio que en el quiosco se vendan menos chocolates, galletitas, grasas y azúcares y más cereales, granola, yogur, flan, queso y ensalada de frutas.

    También puede recurrirse al “sandwich inteligente”, con abundante tomate, lechuga, queso crema y una feta delgada de carne. El quiosco puede recurrir a las hamburguesas artesanales, con carne magra, zanahoria rallada, queso y huevo.
     En Vientos de Salud realizamos Educación Alimentaria para las mamás y para quienes deseen aprender cómo alimentarse saludablemente.

-Nancy Romeo (h) Inst. en Alimentación, Salud y Activ. Física.  


domingo, 18 de mayo de 2014

Salud y Resiliencia

      La capacidad de resiliencia -tan antigua como la humanidad-  fue la única forma de sobrevivir que tuvieron muchas personas y comunidades a lo largo de la historia, las cuales fueron capaces de resistir frente a la destrucción y aún así construir algo positivo.
      El término resiliencia deriva etimológicamente del latín resilere, que significa saltar hacia arriba, volver a entrar saltando, rebotar, apartarse o desviarse. También proviene del anglicismo recilence o resilency: resistencia de los cuerpos a los choques o “stress”, recuperarse, ajustarse.
      
      Este término fue utilizado por la física, la arquitectura, la ingeniería civil y la metalurgia para describir la capacidad de algunos metales de recuperar su forma original después de haber sido sometidos a deformaciones.
      Las ciencias sociales en general -y la psicología en particular- utilizan esta expresión para describir, como dije anteriormente, fenómenos observados en personas y sociedades que, a pesar de vivir en condiciones de adversidad, son capaces de desarrollar conductas que les permiten superarlas.

      La resiliencia es una característica de la salud mental que contribuye al mejoramiento de la calidad de vida. Podriamos decir que se trata de la capacidad humana, individual o grupal para hacer frente a los "reveses" de la vida, sobreponerse y ser fortalecido o transformado por dichas experiencias. Se refiere tanto a la resistencia frente a la destrucción -es decir, la capacidad de proteger la propia integridad, bajo presión- como la capacidad de forjar un comportamiento vital saludable pese a las circunstancias difíciles.

      La resiliencia reduce la intensidad del stress y produce el decrecimiento de los signos emocionales negativos, como la ansiedad, la depresión y la ira, al tiempo que aumenta la curiosidad y promueve la salud mental.
      En este proceso se pone en juego el conjunto de los recursos psicológicos individuales, familiares, educacionales y sociales de la persona (factores de resiliencia) para afrontar situaciones de adversidad (factores de riesgo).
      En lugar de poner el foco en los mecanismos que sostienen la situación desfavorable de un sujeto, desde esta perspectiva se observan especialmente aquellas condiciones que posibilitan encaminarse hacia un desarrollo saludable. Entre otros, los factores que refuerzan la resiliencia son:
  • El reconocimiento de los problemas y limitaciones que hay que enfrentar.
  • La flexibilidad.
  • La capacidad autorreflexiva.
  • El control de los impulsos.
  • La autoestima y la confianza.
  • La capacidad de compromiso y participación.
  • La alegría y el humor.
  • La capacidad de buscar y dar colaboración.
  • Las habilidades comunicacionales.
  • Las habilidades de resolución de conflictos.
      Teniendo en cuenta todo esto, es muy importante identificar, registrar y fortalecer las capacidades y recursos en las personas, teniendo en cuenta la singularidad de cada sujeto.

Lic. Marcelo A. Bragiola